Cinco capítulos que demuestran lo brillante y relevante que aún es ‘Las chicas de oro’

‘Las chicas de oro’ se estrenó en 1985 y desde el principio quedó claro que no solo iba a ser una sitcom repleta de chistes hilarantes. En sus siete temporadas trató temas como el VIH, la homosexualidad o la muerte y algunos de esos episodios especiales, por llamarlos de algún modo, siguen siendo muy relevantes hoy. Por Marina Such – 14 Jan 2022

La entrada en el catálogo de Disney+ de Las chicas de oro permite que una nueva generación de espectadores descubra uno de los grandes clásicos de la comedia televisiva, una serie que a mediados de los 80 ya era innovadora por tener como protagonistas a cuatro mujeres que estaban entre los 50 y los 60 (y más) y que tenían más preocupaciones que sus hijos.

Su influencia se nota en series que van de Sexo en Nueva York (con cuatro protagonistas modeladas claramente en la línea de Dorothy, Sophia, Blance y Rose) a Mujeres desesperadas (creada por Marc Cherry, guionista de las últimas temporadas de Las chicas de oro) y, vista con la distancia que dan los 37 años transcurridos desde su estreno, se aprecia que muchos de sus chistes resisten bien el paso del tiempo y también lo adelantada a su época que fue al tratar ciertos temas en sus capítulos.

Por supuesto, la cercanía de la muerte y la dificultad para que los médicos tomaran en serio a mujeres de cierta edad eran asuntos ya incluidos de manera innata en la serie, pero los guionistas incluyeron otros que en los 80 y principios de los 90 preocupaban mucho a la sociedad estadounidense y supieron cómo tratarlos de una manera respetuosa y, sobre todo, muy divertida. Estos cinco episodios ilustran esto a la perfección.

‘El día que nos conocimos’ (1×25)

El día que se supo de la muerte de Betty White, uno de los gags más brillantes de la serie se volvió viral en redes sociales. La “gran guerra de los arenques” es una gran muestra de las enormes tablas de sus protagonistas y lo hilarante que Las chicas de oro podía llegar a ser, y también es la primera vez que Rose cuenta una de sus estrafalarias historias de St. Olaf, su pueblo de Minnesota. Igualmente, es un episodio que explora las diferencias entre las chicas y cómo más de una vez están a punto de decidir que no deberían seguir compartiendo casa, que era una situación que se salía mucho de lo habitual en las sitcom estadounideses.

‘¿Verdad que es romántico? (2×05)

Jen, una amiga de Dorothy, va a visitarla a Miami porque atraviesa un momento complicado en su vida. Lo que las otras no saben es que Jen es lesbiana y que, en un giro imprevisto de los acontecimientos, se enamora de Rose, algo que a Blanche no termina de sentarle bien. El capítulo sabe cómo encontrar el humor en la situación sin dar mayor importancia a la homosexualidad de Jen y deja para la posteridad un chiste que, por ejemplo, se ha repetido en la tercera temporada de Dickinson: la confusión de la palabra lesbiana con una nacionalidad extranjera.

‘Antes y después’ (2×15)

Sophia, la madre de Dorothy, era quien solía centrar más los chistes sobre la muerte, pero de vez en cuando había otros personajes que tenían sus propios miedos sobre el final de su vida. En este episodio, es Rose quien está convencida que ha fallecido tras sufrir unos espasmos en la garganta mientras está en el hospital. Rose, Blanche y Sophia eran las viudas del cuarteto (Dorothy estaba divorciada) y no era extraño que comentaran también cómo habían muerto sus maridos. Charlie, el de Rose, lo había hecho de una manera bastante sorprendente si se tenía en cuenta cómo era ella.

‘Viejos amigos’ (3×01)

La edad de las protagonistas y, sobre todo, la de Sophia permitía a la serie tocar algunas enfermedades que no solían aparecer en las sitcom. En este caso, la madre de Dorothy conoce a un hombre con el que enseguida congenia, pero de quien le confunden sus cambios de humor. Acaba descubriendo que tiene Alzheimer, y el episodio es uno de los mejores ejemplos de integración de una trama muy emocional con el humor habitual de la ficción, cristalizado aquí en una subtrama con Rose y una girl scout que le “roba” su osito de peluche.

’72 horas’ (5×19)

El VIH fue uno de los temas que más preocuparon en los 80. El estigma social que perseguía a los pacientes, la asociación inicial a que era una enfermedad que solo afectaba a homosexuales, la certeza de que un diagnóstico positivo en VIH era una sentencia de muerte, todo eso acabó incluido en un capítulo que Las chicas de oro emitió en 1990, un año antes de que Magic Johnson anunciara que era seropositivo. En este caso, Rose creía que se había contagiado en una transfusión de sangre.

Fuente: Serielistas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.